Las tres series del Dzogchen

Garab-Dorje

“Descubre directamente tu propio estado.

Permanece sin ninguna duda.

Adquiere seguridad en la liberación por sí misma.”

Garab Dorje

Los “tres versos que dan en el punto clave” de Garab Dorje, resumen todas las enseñanzas del Dzogchen, en correspondencia con las tres series del Semde, Longde y Manngagde.

Puesto que en cada individuo los tres planos constituidos por el cuerpo, la voz y la mente están condicionados, distintas prácticas trabajan específicamente sobre cada uno de ellos y la instrucción para cada práctica por lo general especifica cuál debe ser la posición del cuerpo, cómo debe ser la respiración, y qué concentración de la atención, forma de mirar o visualización debemos aplicar. Algunas prácticas emplean el control del cuerpo y de la voz a fin de facilitar la concentración de nuestra mente. Otras pueden tener por objeto la simple relajación del cuerpo, mientras que otras trabajan en base a la voz y el sonido, como, por ejemplo, El Canto Vajra. También hay prácticas que usan cada uno de los elementos: tierra, aire, fuego, agua y espacio.

Aunque existe una enorme variedad de prácticas, uno no tiene que aplicarlas todas. Cuando, habiendo observado su condición, uno entiende que una práctica particular le es útil o necesaria, la aplica. A continuación presentamos un cuadro comparativo de las prácticas principales del dzogchén y consideraremos dichas prácticas muy brevemente.

 

Semde: La serie de la naturaleza de la mente.

Los cuatro nalyor o yogas:

  1. Shiné, estado calmo.
  2. Lhagtong, visión penetrante.
  3. Ñimé, no dualidad.
  4. Lhundrub, autoperfección.

 

Longdé: La serie del espacio.

Los cuatro da o símbolos:

  1. Selwa, claridad.
  2. Mitogpa, no conceptualidad.
  3. Dewa, sensación placentera.
  4. Yermé, inseparabilidad.

 

Mangagdé. La serie esencial.

  • Los Rushén externo e interno y los veintiún Semdzin.
  • Los cuatro choshag.